martes, 6 de agosto de 2013

Divino Salvador del mundo: ¡Salva nuestra Patria que lleva tu Nombre!




Celebramos hoy la Solemnidad de la Transfiguración del Señor; y nuestro país, El Salvador, se alegra y se honra de celebrar a su Patrono de quien, orgullosamente tomamos nombre: El Divino Salvador del Mundo.

Hoy, Jesús, sube el Monte Tabor con tres de sus discípulos, sus amigos más íntimos: Pedro, Santiago y Juan y, después de orar se transfigura delante de ellos; les hace ver su gloria, la misma que tendrá después de la Resurrección y de la cual la Iglesia, Cuerpo de Cristo, glorificada, espera con la certeza de la fe, participar en su encuentro definitivo con Cristo.

Pedro, ante la majestad de Cristo glorioso quisiera hacer tres chozas: una para Jesús, otra para Moisés y otra para Elías. La maravilla y el encanto que la gloria de Dios  irradia, hacen brotar del corazón de Pedro un deseo de permanecer en la montaña, en eterna contemplación. Y es en ese momento cuando una nube les envuelve y escuchan la voz del Padre Eterno que dice: Este es mi Hijo muy amado, ¡escúchenlo!; Y la escucha inmediata consiste en el asentimiento interior de no quedarse en la montaña, sino de bajar del monte a encontrarse con aquello de lo cual Moisés y Elías conversaban con Jesús: la pasión, la cruz, la muerte…

Celebrando hoy nuestras fiestas patronales nacionales, es menester que también nosotros nos sintamos amonestados con el imperativo del Padre Eterno: ¡Escúchenlo!; se trata de una escucha que no es lo mismo que un simple oír palabras, sino escuchar atentamente para poner en práctica.
Hoy también nosotros debemos bajar con la alegría y la fuerza del Transfigurado a la realidad que hay al pie del Tabor de nuestra sociedad: inconstitucionalidad de nuestro país, delincuencia a altos niveles y de todo tipo, políticas de poder y no de servicio, soberbia exacerbada revestido de orgullo egoísta, etc., etc., y un largo etcétera que cada uno puede completar con una lista interminable de realidades que hoy, más que nunca, exigen de nosotros cristianos una respuesta de esperanza que nace de una fe práctica. 

Divino Salvador del mundo: ¡Salva nuestra Patria que lleva tu Nombre! Sálvala de la delincuencia, sálvala de políticas de poder y no de servicio, sálvala de los ataques a la institución familiar, sálvala de aquellos que promueven ideologías en contra de la vida, sálvala de la corrupción económica que no permite el desarrollo de nuestros pueblos, sálvala de la comodidad en la ignorancia, sálvala de ser indigna de llevar Tu Nombre…


jueves, 14 de marzo de 2013

Santo y Santificador...



La “fumata” blanca llegó a las 19:05. Era blanquísima. La multitud rompió en un emocionante grito. Yo no sabía qué hacer... Las lágrimas no las pude contener, la emoción en la garganta se hacía nudo... Era el momento deseado. Pero nadie esperaba que los cardenales pusiesen al mundo patas arriba, con una enorme valentía y muchos pantalones. No sólo decidieron elegir a un Papa extra-europeo, sino que lo fueron a buscar “al fin del mundo”.
Más allá de la jornada intensa e histórica, la “fumata” negra de las 11:39, la lluvia y el frío, las miles de personas –en su mayoría jóvenes- que esperaron por horas la elección de un Papa, la gaviota posada durante una hora sobre la chimenea de la Capilla Sixtina, los comentarios, la conmoción y el estupor. Más allá de todo eso, en mensaje está en los gestos del nuevo Papa. Para nada casuales. Señales que deben leerse a profundidad, para comprender la magnitud del pastor.
Al asomarse al balcón central de la Basílica de San Pedro el nuevo pontífice se presentó a la multitud vestido de blanco. Nada más. Prescindió del histórico hábito coral. Dejó aparte el roquete, la muceta y la estola. Prefirió la simpleza y eso a algunos les hizo fruncir el seño, preocupados por la tradición litúrgica. Algo similar ocurrió con Juan Pablo II en 1979, cuando el maestro de ceremonias se negaba a darle el micrófono. Él estaba empeñado en saludar a la gente, pero le dijeron: “sólo la bendición, Su Santidad”. Finalmente se impuso la voluntad de Karol Wojtyla, y el resto es historia.
Bergoglio sólo uso la estola papal, morada con dorado, al momento de impartir la bendición en latín. Luego se la quitó, la besó con devoción y se la entregó a Guido Marini, el maestro de ceremonias. Al dirigir sus palabras pidió a la multitud que invocaran a Dios una bendición por él. Pero no fue una frase hecha, realmente bajó la cabeza, el silencio cayó sobre la Plaza de San Pedro y una oración muda se alzó al cielo. En su mensaje dio su lugar a la diócesis de Roma, a su vicario y pidió comenzar el camino “pueblo y pastor”. Y también mantuvo su cruz de madera, en vez de optar por un crucifijo de oro. Todas estos detalles, que algunos llaman “bergogliadas”, permitieron una conexión ideal entre el Papa y su pueblo.
Pero la señal más grande de este día histórico estuvo en el anuncio del nombre del pastor: Francisco. El santo de Asís, que se despojó de todo para servir a Dios, que llegó a arrodillarse ante el Papa y con su ejemplo de vida reformó la Iglesia.

Annuntio vobis gaudium magnum;
habemus Papam:
Eminentissimum ac Reverendissimum Dominum,
Dominum Georgium Marium
Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem Bergoglio
qui sibi nomen imposuit Franciscum


Hermanos y hermanas, buenas tardes.
Sabéis que el deber del cónclave era dar un Obispo a Roma. Parece que mis hermanos Cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo..., pero aquí estamos. Os agradezco la acogida. La comunidad diocesana de Roma tiene a su Obispo. Gracias. Y ante todo, quisiera rezar por nuestro Obispo emérito, Benedicto XVI. Oremos todos juntos por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo proteja.

(Padre nuestro. Ave María. Gloria al Padre).

Y ahora, comenzamos este camino: Obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad. Deseo que este camino de Iglesia, que hoy comenzamos y en el cual me ayudará mi Cardenal Vicario, aquí presente, sea fructífero para la evangelización de esta ciudad tan hermosa. Y ahora quisiera dar la Bendición, pero antes, antes, os pido un favor: antes que el Obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis para el que Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la Bendición para su Obispo. Hagamos en silencio esta oración de vosotros por mí....

Ahora daré la Bendición a vosotros y a todo el mundo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

(Bendición).

Hermanos y hermanas, os dejo. Muchas gracias por vuestra acogida. Rezad por mí y hasta pronto. Nos veremos pronto. Mañana quisiera ir a rezar a la Virgen, para que proteja a toda Roma. Buenas noches y que descanséis.

viernes, 8 de marzo de 2013

martes 12: Inicia el Cónclave!!!!




El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, ha anunciado que el cónclave comenzará el martes 12 de marzo. Será tras 12 días de Sede Vacante y 30 días después de que Benedicto XVI anunciara su renuncia.

Desde el pasado jueves los 115 cardenales electores están presentes en Roma y han decidido la fecha en la que se encerrarán para elegir al nuevo Papa.

El lunes por la noche los cardenales electores se trasladarán a la Casa Santa Marta. El martes por la mañana junto a los cardenales no electores participarán en la 
Misa Pro Eligendo Papa, que tendrá lugar en la basílica del Vaticano. Después, los electores, tras almorzar en la Casa Santa Marta se dirigirán a la Capilla Sixtina para comenzar con las votaciones para elegir al próximo Papa.
El número de cardenales electores que pueden entrar en el cónclave es 117, pero algunos no podrán entrar por motivos de salud. El cardenal de Yakarta Julius Darmaatmadja ya ha confirmado que no podrá viajar a Roma porque está enfermo. Tampoco viajará el cardenal Keith O'Brien de Escocia. A día de hoy, esta es la lista de cardenales que votarán en el cónclave, divididos por continentes y por edad.

EUROPA:
Walter Kasper, 79 (Alemania)
Severino Poletto, 79 (Italia)
Godfried Danneels, 79 (Bélgica)
Raffaele Farina, 79 (Italia)
Joachim Meisner, 79 (Alemania)
Giovanni Batista Re, 79 (Italia)
Dionigi Tettamanzi, 78 (Italia)
Francesco Monterisi, 78 (Italia)
Carlos Amigo Vallejo, 78 (España)
Paolo Sardi, 78 (Italia)
Paul Josef Cordes, 78 (Alemani)
Franc Rodé, 78 (Eslovenia)
Tarcisio Bertone, 78 (Italia)
Giovanni Lajolo, 78 (Italia)
Velasio De Paolis, 77 (Italia)
Santos Abril y Castelló, 77 (España)
Jose da Cruz Policarpo, 76 (Portugal)
Karl Lehmann, 76 (Alemania)
Antonio María Rouco Varela, 76 (España)
Ennio Antonelli, 76 (Italia)
Andrys Juozas Backis, 76 (Lituania)
Attilio Nicora, 75 (Italia)
Lluís Martínez Sistach, 75 (España)
Antonio Maria Vegliò, 75 (Italia)
Paolo Romeo, 75 (Italia)
Francesco Coccopalmerio, 74 (Italia)
Manuel Monteiro de Castro, 74 (Portugal)
Carlo Caffarra, 74 (Italia)
Angelo Amato, 74 (Italia)
Stanislaw Dziwisz, 73 (Polonia)
Seán Brady, 73 (Irlanda)
Zenon Grocholewski, 73 (Polonia)
Agostino Vallini, 72 (Italia)
Angelo Scola, 71 (Italia)
Giuseppe Bertello, 70 (Italia)
Gianfranco Ravasi, 70 (Italia)
André Armand Vingt-Trois, 70 (Francia)
Domenico Calcagno, 70 (Italia)
Angelo Bagnasco, 70 (Italia)
Jean-Louis Tauran, 69 (Francia)
Dominik Duka, 69 (República Checa)
Crescenzio Sepe, 69 (Italia)
Giuseppe Versaldi, 69 (Italia)
Angelo Comastri, 69 (Italia)
Mauro Piacenza, 68 (Italia)
Jean-Pierre Ricard, 68 (Francia)
Christoph Schönborn, 68 (Austria)
Stanislaw Rylko, 67 (Polonia)
Vinko Puljic, 67 (Bosnia)
Antonio Cañizares Llovera, 67 (España)
Fernando Filoni, 66 (Italia)
Giuseppe Betori, 65 (Italia)
Josip Bozanic, 63 (Croacia)
Kazimierz Kycz, 63 (Polonia)
Kurt Kock. 62 (Suiza)
Philippe Barbarin, 62 (Francia)
Péter Erdö, 60 (Hungría)
Wim Eijk, 59 (Paises Bajos)
Reinhard Marx, 59 (Alemania)
Rainer Maria Woelki, 56 (Alemania)


NORTE AMÉRICA:
Justin Francis Rigali, 77 (EE UU)
Roger Mahony, 76 (EE UU)
William Joseph Levada, 76 (EE UU)
Jean-Claude Turcotte, 76 (Canadá)
Francis Eugene George, 76 (EE UU)
Edwin Frederick O'Brien, 73 (EE UU)
Donald William Wuerl, 72 (EE UU)
Marc Ouellet, 68 (Canadá)
Seán Patrick O'Malley, 68 (EE UU)
Thomas Christopher Collins, 66 (Canadá)
Raymond Leo Burke, 64 (EE UU)
Daniel DiNardo, 63 (EE UU)
James Michael Harvey, 63 (EE UU)
Timothy Michael Dolan, 63 (EE UU)

AMÉRICA LATINA:
Juan Sandoval Iñiguez, 79 (México)
Francisco Javier Errázuriz Ossa, 79 (Chile)
Geraldo Majella Angelo, 79 (Brasil)
Raul Eduardo Vela Chiriboga, 79 (Ecuador)
Cláudio Hummes, 78 (Brasil)
Julio Terrazas Sandoval, 76 (Bolivia)
Jaime Lucas Ortega y Alamino, 76 (Cuba)
Nicolás de Jesús López Rodríguez, 76
(República Dominicana)
Jorge Mario Bergoglio, 76 (Argentina)
Raymundo Damasceno Assis, 76 (Brasil)
Norberto Rivera Carrera, 70 (México)
Jorge Urosa Savino, 70 (Venezuela)
Ruben Salazar Gómez, 70 (Colombia)
Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, 70
(Honduras)
Leonardo Sandri, 69 (Argentina)
Juan Luis Cipriani Throne, 69 (Perú)
Joao Braz de Aviz, 65 (Brasil)
Francisco Robles Ortega, 63 (México)
Odilo Pedro Scherer, 63 (Brasil)

ÁFRICA:
Antonios Naguib, 77 (Egipto)
Anthony Olubumni Okogie, 76 (Nigeria)
Théodore Adrien Sarr, 76 (Senegal)
Laurent Monsengwo Pasinya, 73 (Congo)
Gabriel Zubeir Wako, 72 (Sudán)
Wilfrid Fox Napier, 71 (Sur África)
John Njue, 69 (Kenia)
John Olorunfemi Oneiyekan, 69 (Nigeria)
Polycarp Pengo, 68 (Tanzania)
Robert Sarah, 67 (Guinea)
Peter Kodwo Appiah Turkson, 64 (Ghana)


ASIA/OCEANÍA:
Jean Baptiste Pham Minh Mân, 78 (Vietnam)
Ivan Dias, 76 (India)
John Tong Hon, 73 (Hong Kong)
Telesphore Placidus Toppo, 73 (India)
Bechara Boutros Rai, 72 (Líbano)
George Pell, 71 (Australia)
Oswald Gracias, 68 (India)
George Alencherry, 67 (India)
Malcolm Ranjith, 65 (Sri Lanka)
Luis Antonio Tagle, 55 (Filipans)
Baselios Cleemis Thottunkal, 53 (India)

domingo, 24 de febrero de 2013

último Angelus del Papa

Domingo 24 de Febrero de 2013

Ante centenares, miles de personas, el Santo Padre se ha "affacciato" por última vez a la ventana màs vista del mundo. Y ahì ha pronunciado sus palabras ante la multitud de fieles que nos hemos congregado en la Plaza San Pedro para mostrar nuestro afecto y cercanìa al Santo Padre.

Ha pronunciado su mensaje dominical centrado en el Evangelio de la Transfiguraciòn del Senor. Ha dicho que este Evangelio le toca especialmente ha él, que se retira, no para alejarse y abandonar la Iglesia, sino para estar màs cerca de ella, sosteniéndola con la oraciòn, sirviéndola de un modo "adaptado" a su edad.
Sus palabras despuès de un prolungad aplauso han sido "Gracias!", un gracias de corazòn por la cercanìa, el afecto y las oraciones que en la Iglesia se han elevado por èl...

lunes, 18 de febrero de 2013

Ejercicios esprituales del Papa

Roma, 17 de Febrero de 2013


Hacia las 6:00 de la tarde y acompañado por cardenales y miembros de la Curia Romana, Benedicto XVI comenzó este domingo su retiro de ejercicios espirituales, que durarán una semana, durante la cual han quedado suspendidas todas sus actividades públicas.
Los ejercicios espirituales se desarrollan en la capilla “Redemptoris Mater”, del Vaticano y las meditaciones corren a cargo del cardenal Gianfranco Ravasi, de 70 años, presidente del Consejo Pontificio para la Familia.
Ravasi es el promotor del “Patio de los Gentiles” para impulsar el diálogo con los no creyentes y está considerado un “papable”, es decir, con posibilidades de ser elegido sucesor de Benedicto XVI.
El tema de estos ejercicios es “Ars orandi, ars credenti. El rostro de Dios y el rostro del hombre en la plegaria de los salmos” y según dijo Ravasi este domingo sus primeras palabras serán un saludo a Benedicto XVI tras anunciar que dejará de ser Papa el próximo 28 de febrero.
Ravasi se inspirará en la Biblia para saludar al Pontífice, una figura -dijo a Radio Vaticano- que continuará con una importante función de intercesión en la Iglesia“.
Las meditaciones preparadas para la semana son 17, tres por día.
Estos días de retiro espiritual del Papa, según el biblista italiano Ravasi serán “serenos”.
Las meditaciones de Ravasi están basadas en el Salterio, libro del Antiguo Testamento, que contiene las alabanzas a Dios.
Esta es la segunda vez que Ravasi es llamado por el Papa para que prepare unas meditaciones.
En el 2007 fue llamado por Benedicto XVI, cuando era sacerdote encargado de la Biblioteca-Pinacoteca Ambrosiana de Milán (Italia) para que escribiera las meditaciones del Vía Crucis del Viernes Santo, en las que denunció el abandono y el aislamiento en que viven muchos ancianos y enfermos, así como el maltrato a las mujeres.

el Penúltimo Angelus del Papa

Roma, Domingo 17 de Febrero de 2013

"Viva el papa" y "Benedicto, Benedicto" fueron los gritos de los fieles que, desde varias horas antes del mediodía, esperaban la aparición en la ventana de su apartamento del santo padre, quien presentaba buen aspecto físico, aunque en algunos momentos su tono de voz era bajo.
"Agradezco de corazón a todos su oración y afecto en estos días. Os suplico que continuéis rezando por mí y por el próximo papa, así como por los ejercicios espirituales, que empezaré esta tarde junto a los miembros de la Curia Romana", afirmó en español.
El pontífice hizo votos para que en este tiempo de Cuaresma la contemplación de la pasión, muerte y resurrección de Cristo ayude a los fieles a seguir más de cerca a Cristo, subrayó que la Cuaresma es tiempo de conversión y penitencia y que la Iglesia "llama a todos sus miembros a renovarse y a renegar del orgullo y del egoísmo y vivir en el amor".
La Cuaresma, prosiguió el papa, es un tiempo favorable para descubrir de nuevo la fe en Dios y para luchar contra el espíritu de mal, "que se opone a la santificación de los hombres".
Benedicto XVI exhortó a los fieles a no instrumentalizar a Dios para sus propios beneficios, "dando más importancia al éxito y a los bienes materiales" que a Él.
"El tentador (el diablo) es un falso, no empuja directamente hacia el mal, sino hacia un falso bien, haciendo creer que lo que importa es el poder y lo que satisface las necesidades primarias. En ese contexto, Dios pasa a ser secundario, queda reducido a un medio y definitiva pasar a ser irreal, no cuenta más y desaparece", manifestó.
El papa animó a los fieles a no tener miedo para afrontar las tentaciones y combatir "contra el espíritu del mal" y que lo importante es que el hombre lo haga "junto a Cristo".
Los presentes dedicaron una gran ovación que duró varios minutos al papa.

Guatemala y su encuentro con el Papa

Roma, Sábado 16 de Febrero de 2013


La mañana era soleada. Tras numerosos controles de seguridad y el cumplimiento de todas las normas de protocolo, el “pool” (comitiva de periodistas seleccionados) llegó hasta el Patio de San Damaso. La planta baja del Palacio Apostólico. Ya se encontraba allí un primer piquete de la Guardia Suiza Pontificia, una formación de reclutas uniformados con sus célebres trajes azules y amarillos.
Otros dos guardias custodiaban el ingreso, ya adornado con una alfombra roja. Por allí se adelantó nuestro grupo, subiendo a un lujoso ascensor completamente de madera. Bajo un escudo papal el clásico indicador de los niveles. Pero, en lugar de números, en él se podían leer las plantas: “Cortile San Damaso”, “Prima Loggia”, “Seconda Loggia” y “Terza Loggia”. En ese primer nivel se encuentra la Secretaría de Estado, en el segundo el “piso diplomático” (para audiencias y visitas oficiales) y en el tercero los apartamentos pontificios.

Permaneceré Oculto al Mundo


Roma, Jueves 14 de Febrero de 2013

Un Benedicto visiblemente sereno y tranquilo (ahora que el gran peso del papado empieza a quedar atrás) se reunió esta mañana con los párrocos de Roma, para la tradicional cita que da inicio a la Cuaresma y que, este año ha asumido un significado inédito, después del anuncio de la renuncia del lunes pasado.
El Papa, que fue recibido con un caluroso aplauso, indicó que ya no tiene las fuerzas para hacer «un gran discurso», pero demostró su lucidez intelectual durante cuarenta minutos.
Como había hecho ayer durante la audiencia general, el Papa agradeció antes que nada por el apoyo «casi físico» que recibió a través de la fuerza de la oración y, por primera vez, indicó públicamente su voluntad de permanecer alejado de los reflectores después del 28 de febrero, cuando dejará oficialmente el trono de Pedro.
«Aunque ahora me retiro en oración –dijo a los párrocos romanos–, siempre estaré cerca y estoy seguro de que ustedes también estarán cerca de mí, aunque permanezca oculto para el mundo».

miércoles, 13 de febrero de 2013

cuando las Palabras no lo dicen Todo

A conclusión de esta jornada, miércoles de Ceniza, histórica ovasión de parte del Card. Tarcisio Bertone al Santo Padre. Cuando las palabras no logran expresar todo.... ceden lugar a las lágrimas, a las expresiones. El video lo dice mejor...


La última celebración litúrgica pública de BXVI


Roma, Miércoles 13 de febrero de 2013 - Miércoles de Cenizas

Con una solemne celebración eucarística con ocasión de la apertura de la Cuaresma, hoy, miércoles de Cenizas, el Santo Padre, en presencia de numerosos Cardenales, Arzobispos, Obispos, Sacerdotes, religiosos, etc., gran número de fieles que llenaron la Basílica desde tempranas horas, presidió la que será su última celebración litúrgica pública.

La Santa Misa inicia como el ritual lo prevé. Todo va normal hasta el momento de la homilía. No creo equivocarme si digo que la Homilía que hoy ha hecho el Santo Padre, la podemos llamar “programática” tanto para los Cardenales que elegirán al Sucesor de Pedro  como para el mismo próximo Pontífice.

El Papa, en su homilía, inicia introduciendo el tiempo de Cuaresma. Y de inmediato aprovecha para agradecer de modo especial a la Diócesis de Roma, ora que se conduce a la conclusión de su ministerio petrino y pide un particular recuerdo en la oración.

Hay puntos bien claros-claves en la Homilía de hoy.

Hablando del “rasgar no las vestiduras si no el corazón”, el Papa dice: “en nuestros días, muchos están listos a rasgar las vestiduras de frente a los escándalos e injusticias – naturalmente cometidos por otros - , pero pocos parecen disponibles a obrar sobre el propio corazón, sobre la propia conciencia  y sobre las propias intenciones, dejando que el Señor transforme, renueve y convierta”. He aquí un claro reclamo al mundo mediático que ha hecho de la Iglesia el punto sobre el cual ha puesto el ojo y dispara sin cesar. He aquí también un claro reclamo para aquellos que creen que la decisión del Papa es un escándalo, y se rasgan las vestiduras ante tal decisión.

Luego, exponiendo la dimensión eclesial de la fe, dice: “La fe es necesariamente eclesial. Y esto es importante recordarlo en este Tiempo de Cuaresma: cada uno sea consciente que el camino penitencial no lo afronta solo, sino junto con tantos hermanos y hermanas, en la Iglesia”. Esta ha sido una constante del Papa: la unidad de la Iglesia. Y he aquí un duro reclamo a aquellos que, al interno mismo de la Iglesia, pretenden hacer partidismos elitarios que, en lugar de unir, rompen el vínculo de unidad y no favorecen el crecimiento de la Iglesia toda. Y lo afirma con estas palabras: “pienso en particular a las culpas contra la unidad de la Iglesia, a las divisiones del cuerpo eclesial”. E invita a “vivir la Cuaresma en una más intensa y evidente comunión eclesial, superando los individualismos y rivalidades, es un signo humilde y precioso para aquellos que se han alejado de la fe o indiferentes”.

Y, tal como lo había ya dicho en la mañana durante la Audiencia, retorna sobre la temática de la centralidad de Cristo, la centralidad de la Cruz que, sin duda alguna, en estos días más que nunca, tanto para el Papa como para la Iglesia, está siendo particularmente pesada. Dice el Papa: “el retornar a Dios con todo el corazón en nuestro camino cuaresmal pasa por medio de la Cruz, el seguir a Cristo en la vía que conduce al Calvario, al don total de sí. Es un camino en el que se aprende cada día a salir siempre cada vez más de nuestro egoísmo y de nuestras cerrazones, para hacer espacio  a Dios que abre y transforma el corazón”.

Si quisiéramos descubrir el perfil espiritual de Benedicto XVI, lo encontramos en las palabras que pronuncia casi para terminar su homilía. Dice: “Él – Jesús – denuncia la hipocresía religiosa, el comportamiento que quiere aparece, los comportamientos que buscan el aplauso y la aprobación”. Ciertamente éste ha sido el programa de vida del Papa Benedicto. Ha dicho la verdad sin buscar la aprobación de nadie.  Y agrega: “el verdadero discípulo no se sirve a sí mismo o al ‘público’, sino a su Señor, en la simplicidad y en la generosidad… Nuestro testimonio, entonces, será más incisivo  cuanto menos busquemos nuestra gloria y seremos conscientes que la recompensa del justo es Dios mismo, aquí abajo, en el camino de la fe, y, al término de la vida, en la paz y en la luz del encuentro cara a cara con Él para siempre”

Una homilía cargada de contenido, con la sencillez que siempre ha caracterizado al Papa. Yo la considero programática y ¿por qué no decir también “inventaria”? Si aún buscamos razones del por qué de la renuncia del Papa, quizá su homilía nos ayude a entenderlo mejor…

La penúltima Audiencia del Papa B-XVI


Roma, Miércoles 13 de Febrero de 2013

Un espléndido sol brilla sobre Roma. Apenas inicia la mañana y  ya una larga fila de personas intenta ingresar a la Magna Aula Pablo VI, donde el Papa tendrá la que será su penúltima audiencia de los miércoles. El personal vaticano espera solo unas tres mil quinientas personas, pero de pronto, un mar incontenible se agolpa al “cancello” de la Piazza del Santo Ufficio. Son más de ocho mil personas… sin embargo, la agenda ya estaba fijada y la Audiencia se tendrá de todos modos en la gran Aula.

Ya adentro, todas las miradas atentas, los oídos bien abiertos, murmullo a sottovoce, cámaras, grabadoras, etc. Un extraño silencio reina entre todos los presentes, todos estamos en pie, esperando al Papa, nuestro Papa. Y he aquí que, justo poco antes de las 10:40, al son de una allegre sonata de piano forte, entra el Santo Padre y se dirige a la Sede entre los aplausos de la gente que llenan la sala.

Inicia la Audiencia como de costumbre: con el saludo litúrgico “In nomine Patris…. Pax Vobis…”. En Seguida se proclama el Evangelio según San Lucas, en los diferentes idiomas; es el pasaje sobre las tentaciones en el desierto. Terminada la proclamación del Evangelio a las primeras palabras del Santo Padre, un sonoro aplauso lo interrumpe y no tiene opción que callar, sonreír y agradecer. En pocas palabras vuelve a decir la ya desgarradora noticia e insiste que es por el bien de la Iglesia. Agradece los aplausos y las continuas oraciones de las cuales, particularmente en estos días, ha sentido la fuerza. Invita a continuar orando porque a fin de cuentas es el Señor quien guía la Iglesia, invita a orar por el nuevo Pontífice. He aquí las palabras del Papa:


         "Queridos hermanos y hermanas, como sabéis he decidido renunciar al ministerio que el Señor me confió el 19 de abril de 2005. He hecho esto con plena libertad y por el bien de la Iglesia, tras haber rezado durante mucho tiempo y haber examinado ante Dios mi conciencia, bien consciente de la gravedad de este acto, pero también consciente de no ser ya capaz de llevar a cabo el ministerio petrino con la fuerza que éste requiere. Me sostiene y me ilumina la certeza de que la Iglesia es de Cristo, el Cual no le hará faltar nunca su guía y su cuidado. Doy las gracias a todos por el amor y la oración con que me han acompañado. He sentido casi físicamente en estos días para mi no fáciles la fuerza de la oración, que el amor de la Iglesia, vuestra oración, me trae. Seguid rezando por mí, por la Iglesia, por el futuro Papa. El Señor nos guiará".

Después de esta breve introducción cargada de razones concisas sobre su decisión, sopesada seriamente en la oración, inicia la Catequesis correspondiente a ese miércoles. El tema es la Cuaresma, que iniciamos justo hoy, miércoles de Ceniza.

Reflexiona a partir del pasaje evangélico escuchado. Explica qué es el desierto; explica las tres tentaciones y el desafío que para nosotros representan: las tentaciones nos desafían a preguntarnos siempre “¿Qué cuenta verdaderamente en mi vida?”. Luego explica qué significa convertirse y presenta el desafío de ser cristianos en la cultura actual, con todas las pruebas que acechan. Para reforzar esto, reclama la atención de las grandes figuras históricas y actuales que han hecho un camino de conversión.

Finalmente, invita a vivir el tiempo de cuaresma al interno del Año de la Fe, como apertura a Dios, cuyo primado debe regir nuestra existencia cotidiana. Y así, termina con su ya conocido “Grazie!”. Y le sigue un largo aplauso con grandes exclamaciones que expresan la gratitud y cercanía al Papa, quien acoge a todos con una sonrisa serena.

Sigue la presentación de los diversos grupos de peregrinos provenientes de todo el mundo, a quienes el Papa ofrece una síntesis de la Catequesis, en su propia lengua: francés, inglés, alemán, español, portugués, árabe, polaco, croata, eslovaco y finalmente en Italiano. Agradece a todos por los cantos, las muestras de cariño, la presencia y las oraciones. Termina con el Pater noster y la bendición apostólica. Y de nuevo un interminable aplauso y exclamaciones de las más de ocho mil personas en aula.


Y ahora… a prepararnos para la “última gran celebración litúrgica del Papa: Miércoles de Ceniza” que no será más en la Iglesia de Santa Sabina, en el Aventino, como siempre había sido, sino en la Basílica de San Pedro, a las 5:00 pm. 

martes, 12 de febrero de 2013


¿Qué pasó ayer?


24 horas después del Anuncio de la Dimisión del Papa....

Eran poco después de las 10:30, la oficina de Prensa del Vaticano en la Vía de la Conciliación 54, justo frente a la Plaza de San Pedro. El día gris y lluvioso parecía presagiar la posterior tormenta. Según los Periodistas presentes, a esa hora la sala de prensa vaticana estaba particularmente tranquila. Ni siquiera los corresponsales italianos estaban presentes. Al fin y al cabo era feriado.
Una sola actividad ocupaba la mañana del Papa: un Consistorio Ordinario Público con cardenales de la Curia Roma, en el cual se decidiría la fecha de la ceremonia de elevación al honor de los altares de varios nuevos santos de la Iglesia. Entre ellos la mexicana Guadalupe Zavala y la colombiana Laura Montoya.
Pero, como suele ocurrir en estos casos, no iba a ser posible seguir el Consistorio por circuito cerrado. O al menos así se pensaba, según la tradición. Pero en torno a las 11:00 horas apareció en las pantallas la imagen del Papa en la Sala del Consistorio del Vaticano. En ese momento el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, leía en latín una larga relación sobre los futuros santos. Hasta ahí todo bien, aunque la inexplicable transmisión en vivo de las escenas era un primer signo de extrañeza.
Se registró el 12 de mayo como fecha de la ceremonia de canonización y parecía que ahí terminaba todo, cuando el maestro de ceremonias Guido Marini acercó a Benedicto XVI una hoja de papel. En ese momento comenzó la lectura del acto formal de renuncia…
Luego de unos primeros instantes de incredulidad la conclusión era clara: el Papa estaba renunciando. Ahí mismo y sin anestesia. Lo confirmaron inmediatamente unas palabras en italiano que Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, dedicó al Papa. El purpurado hablaba de incredulidad, sorpresa y estupor. No existen tres adjetivos mejores para describir tan chocante momento.
Pero, en ese momento nadie lo creía. Lo “imposible” se hacía realidad. Así inició una frenética jornada que no podía hacerse peor debido a la fuerte tormenta que azotó Roma durante toda la tarde y buena parte de la noche. La noticia daba la vuelta al mundo. Todas las Agencias de noticias abrían la primera página con grandes títulos a sorpresa de sus lectores. Las redes sociales estaban a reventar… la noticia era única… una cascada de informaciones. La máquina comunicativa del Vaticano apenas se ponía en marcha. Pero la noticia ya estaba dando la vuelta al mundo.
Pasadas las 12:30, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, salió a dar explicaciones. Aquellas que pudo encontrar para este gesto inaudito. Insistió una y otra vez que el Papa renunció por su anciana edad. Descartó que los escándalos como el “vatileaks” lo hayan obligado a tomar la decisión y reconoció que la noticia tomó a todos por sorpresa, inclusive a él mismo.
La experiencia shock de la noticia dio lugar al estupor al que sucedió un mar de preguntas, que en el fondo eran siempre las mismas: ¿Por qué renunció el Papa? ¿Hubieron “motivos ocultos” a su clamorosa decisión? ¿Qué pasará de ahora en adelante? ¿Cómo se va a elegir al futuro Papa? Y, sobre todo, ¿quién se perfila como “papable”?... No existen respuestas cortas. 

el Día después de Ayer...

Roma, 12 de Febrero de 2013. El Diario de una Sucesión....


Roma y el mundo no lo pueden creer. Casi 600 años que no ocurría un hecho semejante. Sin embargo, el Papa que supo interpretar los signos de los tiempos, el mismo que participó al Concilio Vaticano II, el mismo que por muchos años fue la mano derecha de Juan Pablo II, el que por tantos años presidió la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex santo oficio), el mismo al que el mundo le llamó “martillo de los herejes”, el que supo afrontar la situación crítica de la Iglesia en una larga tormenta de nunca acabar, quien no tuvo miedo al qué dirán de los medios, que supo dar la cara por sus sacerdotes, que enfrentó a aquellos que no tuvieron respeto por su dignidad sacerdotal y cometieron toda clase de abominables crímenes, el mismo que afrontó la crisis finaciera vaticana, que supo ver en la crisis económica mundial una crisis antropológica, el mismo que ofreció la indulgencia a los lefebrianos; el mismo que supo callar, que supo decir la verdad, que supo conciliar la verdad de la ciencia con la verdad de la fe, al que el mundo conoció como gran teólogo, al que los judíos reconocieron como hacedor de paz, el que perdonó la traición de su propio mayordomo; el mismo que se presentó en el memorable día de su elección a la sede pontificia como “umile servo nella vigna del Signore”, el mismo que a 50 años del Concilio Vaticano II introdujo a la Iglesia en el año de la fe; ese viejito, al que le llamaron el “abuelo del mundo”, de nombre Joseph Ratizinger, que eligió para sí el nombre de Benedicto XVI, cuyo programa de gobierno fue “Cristo al Centro”… sorprendió al mundo con su dimisión de la Sede Pontificia.

Nadie lo podía creer, nadie se lo esperaba. Sin duda alguna lo sabían sólo sus más estrechos colaboradores: Card. Bertone y Card. Sodano; sin embargo, es una decisión que había venido pensando, meditando, orando desde muchos días atrás. Se dimite no porque no sepa hacer las cosas, sino porque es consciente que la barca de Pedro, que navega en la borrasca de un mundo como el nuestro, “sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la Iglesia”, debe ser gobernada por alguien que tenga la fuerza no sólo moral, sino, sobre todo física, de modo que la fuerza moral pueda hacerse sentir. Un Papa que a sus casi 86 años ha gobernado la Iglesia en los casi 8 últimos años y que hoy, consciente de su avanzada edad y de la falta de fuerzas físicas, deja la sede petrina “para el bien de la Iglesia”.

La inesperada noticia la anuncia en un claro latín a la tedesca, de frente a los Cardenales presentes al consistorio público para la canonización de 800 mártires de Otranto, la Madre Laura, primera santa colombiana y la Madre Lupita, de México. Su dimisión se hará efectiva el 28 de febrero a las 8:00 pm, hora local. A esa Hora, dies illa, el Santo Padre dejará los apartamentos pontificios y se trasladará al monasterio de clausura, siempre en la Colina Vaticana. A partir de ese momento, el Cardenal Camarlengo, Card. Bertone, toma el mando sobre las cosas ordinarias de la Iglesia y estará en sus manos la convocación del cónclave que se abre con la Misa “pro eligendo Pontifice”