miércoles, 24 de noviembre de 2010

BENEDICTO XVI, VÍA LIBRE A LOS PRESERVATIVOS???

¿Qué dijo realmente el Papa?

El tema en boga en nuestros días son las palabras del Papa Benedicto XVI en el libro “Luz del Mundo: El Papa, la Iglesia y los signos de los tiempos”, entrevista hecha por Peter Seewald. Los medio han dicho de todo, han tergiversado el sentido de las palabras del Papa – como ya lo hicieron con las declaraciones en su viaje a África. Y medio mundo está creyendo a ciegas lo que los Medios de comunicación están presentando en primera plana, se lo creen sin haber leído el libro, sin conocer qué es lo que verdaderamente ha dicho el Papa.

Aun no ha salido la versión española del libro, así que traduzco de la versión italiana la parte “polémica” que ha suscitado tanta revolución en los Mass Media y en buena parte del mundo (Leer artículo completo)

sábado, 20 de noviembre de 2010

FUENTES PRINCIPALES DE LA DIGNIDAD HUMANA

En este punto nos limitaremos a tratar estos dos tipos o fuentes de la dignidad humana: una, ontológica; y otra, adquirida con experiencias, o simplemente, existencial.

La primera -ontológica- se funda, en la naturaleza humana, en cuanto que es una naturaleza racional; la tienen todos los seres humanos por el mero hecho de existir como sustancia individual de naturaleza racional; es independiente de cualquier cualidad o conducta personal; este tipo de dignidad solo se pierde con la aniquilación de la persona, es decir, su muerte.

La segunda -existencial- es la que deriva de los actos intencionales de la persona, es el tipo de dignidad que corresponde a la actualización de aquellas cualidades propias de la persona, como la conciencia de sí, la racionalidad, la moralidad y la sociabilidad. Decía Seifert: la persona adquiere una dignidad totalmente nueva, que se añade a la dignidad esencial, pero que pertenece a un plano diferente de ésta, cuando es capaz de actualizar sus cualidades de acuerdo con lo que es el verdadero bien del hombre.

RAÍCES Y FUENTES DE LA DIGNIDAD HUMANA

Para poder referirnos al ser humano en su integridad y poder admitir un fundamento ontológico de la dignidad, es necesario aceptar que también la persona tiene una base ontológica, razón por la cual la dignidad no puede fundamentarse sólo en algunas manifestaciones de la persona como la racionalidad, sino en todo el organismo humano (unidad sustancial cuerpo-espíritu) y en sus expresiones somáticas. Entender que el ser humano es (Leer artículo completo)