
En este punto nos limitaremos a tratar estos dos tipos o fuentes de la dignidad humana: una, ontológica; y otra, adquirida con experiencias, o simplemente, existencial.
La primera -ontológica- se funda, en la naturaleza humana, en cuanto que es una naturaleza racional; la tienen todos los seres humanos por el mero hecho de existir como sustancia individual de naturaleza racional; es independiente de cualquier cualidad o conducta personal; este tipo de dignidad solo se pierde con la aniquilación de la persona, es decir, su muerte.
La segunda -existencial- es la que deriva de los actos intencionales de la persona, es el tipo de dignidad que corresponde a la actualización de aquellas cualidades propias de la persona, como la conciencia de sí, la racionalidad, la moralidad y la sociabilidad. Decía Seifert: la persona adquiere una dignidad totalmente nueva, que se añade a la dignidad esencial, pero que pertenece a un plano diferente de ésta, cuando es capaz de actualizar sus cualidades de acuerdo con lo que es el verdadero bien del hombre.
1 comentario:
CREO MÁS EN LA DIGNIDAD....experiencial, en la que el ser humano se hace autoconscicencia de sus valores morales y espirituales.
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