lunes, 24 de diciembre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
a las puertas del Sínodo de los Obispos
La próxima XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que se celebrará desde el
5 al 26 de octubre de 2008, tiene como tema La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la
Iglesia. El argumento
elegido por Su Santidad Benedicto XVI el 6 de octubre de 2006, ha sido acogido
con amplio consenso de parte del Episcopado y del pueblo de Dios (Instrumentum Laboris).
El objetivo
primario del Sínodo es dedicarse al tema de la Palabra con la cual «Dios
invisible (cf.Col 1, 15; 1 Tim 1, 17) movido de
amor, habla a los hombres como amigos (cf. Ex 33, 11; Jn 15,
14-15), trata con ellos (cf. Ba 3, 38) para invitarlos y
recibirlos en su compañía» (DV 2). Esto implica la escucha y el
amor a la Palabra del Señor, que está en consonancia con la vida concreta de
las personas de nuestro tiempo (Instrumentum Laboris).
Para este Sínodo, el Santo Padre nombró
45 expertos –diez de ellos, mujeres– y a 49 observadores –entre los que
destacan 19 mujeres– que participarán también en el próximo Sínodo.
El Papa nombró además a 36 Padres
Sinodales procedentes de las conferencias episcopales de todo el mundo, entre
los que figuran 12 cardenales, 20 arzobispos y obispos y cuatro
sacerdotes.
Los tres presidentes delegados serán el Arzobispo
de Hong Kong, Cardenal John Tong Hon; el Arzobispo de Guadalajara (México)
Cardenal Francisco Robles Ortega y el Arzobispo de Kinshasa de la República
Democrática del Congo, Cardenal Laurent Monsengwo Pasinya.
Por otra parte, el relator general será el
Arzobispo de Washington, Cardenal Donald William Wuerl, y el secretario
especial, el Arzobispo de Montpellier, Mons. Pierre-Marie Carré.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
La Obra de Dios
Te está cantando el martillo,
y rueda en tu honor la rueda.
Puede que la luz no pueda
librar del humo su brillo.
¡Qué sudoroso y sencillo
te pones a mediodía,
Dios en la dura porfía
de estar sin pausa creando,
y verte necesitando
del hombre más cada día!
Quien diga que Dios ha muerto
que salga a la luz y vea
si el mundo es o no tarea
de un Dios que sigue despierto.
Ya no es su sitio el desierto
ni en la montaña se esconde;
decid, si preguntan dónde,
que Dios está –sin mortaja–
en donde un hombre trabaja
y un corazón le responde. Amén.
* Himno de la Liturgia de las Horas
Miércoles de la II Semana-Hora Media
lunes, 27 de agosto de 2012
Juicios Teológicos
Hay dos modos de
hacer teología. Uno, espontáneo, que todos hacemos cuando nos preguntamos qué
pretende decir la Palabra de Dios que escuchamos en la liturgia, o cómo juzgar
cristianamente un determinado acontecimiento. La fe plantea preguntas, pide
acogida y se vive en circunstancias concretas. En este sentido todos los
creyentes que preguntamos, acogemos y vivimos la fe, hacemos teología. Hay otro
modo de hacer teología, más sistemático, más científico, con método, propio de
los estudiosos, de aquellos que buscan los nexos recíprocos entre los
diferentes aspectos de la fe, y el significado de los mismos. Esta tarea de los
teólogos sirve para que la Iglesia y los fieles profundicen en la fe y la
comprendan mejor; sirve para responder inteligentemente ante las dificultades
que a la fe le presenta la cultura ambiental y, por tanto, para exponer con
mayor pureza el mensaje cristiano.
Ocurre, a veces, que la tarea teológica,
absolutamente necesaria en la Iglesia, utiliza un instrumental que no todos
pueden comprender. Y suele ser grande la tentación de rechazar o de
menospreciar aquello que no se comprende o no se conoce. Este rechazo aparece
en frases de este estilo: “yo no necesito leer a este autor para saber que es
un hereje”. Evidentemente, para ser un buen cristiano no se necesita leer a un
determinado teólogo, pero para juzgar su teología sí. Ahora bien, un buen
acercamiento a una determinada teología no puede consistir en rastrear errores
o buscar herejías. Como muy bien dijo recientemente un conocido teólogo en la
introducción de su cristología “cualquiera es libre de contradecirme. Pido sólo
a los lectores y lectoras esa benevolencia inicial sin la cual no hay
comprensión posible”.
Dicho de otro modo: para acercarse a una
determinada propuesta teológica se requiere, en primer lugar, comprender lo que
dice el autor. Y luego hacerlo desde una empatía crítica. Empatía para acercase
sin prejuicios, comprender los diagnósticos que el autor hace, así como la
propuesta teológica que formula y los matices que enfatiza; y todo ello con el
sano propósito de enriquecer el propio pensamiento. Pero esta empatía debe ser
también crítica. Esto significa capacidad de evaluar por sí mismo la validez de
lo propuesto. Nadie debe juzgar lo que no comprende. Muchas veces comprender
requiere tiempo, paciencia, esfuerzo, ascesis. No sería bueno que la teología
se convirtiera en entretenimiento o en religión-espectáculo.
jueves, 31 de mayo de 2012
15 GIORNI DOPO L’ORDINAZIONE DIACONALE
MATER ECCLESIAE - ROMA: Riassunto Dell' ordinazione diaconale: 15 GIORNI DOPO L’ORDINAZIONE DIACONALE Son passati ormai 15 giorni dall'ordinazione Diaconale. I giorni vicini – lo potreste immaginare ...
domingo, 27 de mayo de 2012
Solemnidad de Pentecostés
Apuntes para la Predicación
Con la Resurrección
de Cristo, celebrada en la Vigilia Pascual, se ha inaugurado el Día absolutamente nuevo. Los Padres de
la Iglesia han llamado “octavo” ese día, porque en él confluyen y encuentran su
cumplimiento los siete días de la primera creación arruinada por el pecado.
domingo, 29 de abril de 2012
mi Ordenación Diaconal
Muy queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús:
En la alegría de
Cristo Resucitado, les saludo muy afectuosamente, deseando para Ustedes
abundantes bendiciones del cielo. Que el Resucitado sea la respuesta a nuestras
esperanzas, la certeza a nuestra fe y la alegría cumplida a nuestras ilusiones.
Que la luz de Su verdad ilumine nuestras vidas y disipe las tinieblas del
pecado y del error.
Con inmensa alegría,
me es grato comunicarles que el próximo
14 de mayo (lunes 14 de mayo de 2012, a las 3:30 pm), por imposicón de Manos y Plegaria de Ordenación de S.E. Card. Mauro Piacenza, Prefecto de la Congregación para el Clero, seré ordenado
Diácono junto con otros Seminaristas, en la Basílica de San Pedro, en el
Vaticano, aquí en Roma. Motivo por el cual, les pido sus oraciones, a fin que
Cristo, siervo y Señor nos ayude a ser Sus fieles servidores y lo menos
indignos posible para recibir su gracia.
Como aquella tarde en
la que llamó los primeros discípulos en la rivera del Jordán (cf. Jn 1,38-39),
hoy sigue llamando a quienes Él quiere (cf. Mc 3,13) para que sean sus
discípulos, sus amigos, sus íntimos. Nos llama para estar con Él y para enviarnos
a predicar (cf. Mc 3,14). Es una llamada que implica respuesta y ante la que no
se puede permanecer indiferente. Un día también nosotros hemos experimentado
esa llamada y nos pusimos en camino en un itinerario de formación, con la
intención de responder a esa llamada que creímos haber escuchado. Ahora, con la
ordenación Diaconal, Dios mismo nos confirma en nuestro propósito y la Iglesia
acoge nuestra intención de consagrarnos al servicio de Dios para el bien de las
personas a las que seremos enviados (cf. Hb 5,1-6). La vocación es, pues, un don y un misterio –
como diría el Beato Juan Pablo II –, un don porque es inmerecido y aun así se
nos ha sido dada, y un misterio porque nunca alcanzaremos a comprender
completamente el por qué de nuestra
llamada.
Con todo, les pido nos
encomienden en sus oraciones; les pido me encomienden de modo particular, y,
aunque no puedan estar físicamente aquí conmigo para celebrar este grandioso
día, les pido se unan a mí en oración y den gracias a Dios conmigo por llamarme
a esta aventura vocacional. Yo estaré rezando por ustedes, para que su vocación
cristiana sea fructífera. Ustedes recen por mí para que pueda vivir el
ministerio como Dios lo quiere y la Iglesia lo necesita.
Me despido de Ustedes,
les saludo muy afectuosamente y espero pronto nos veamos de regreso en El
Salvador.
Sinceramente en Cristo,
Reynaldo Antonio Rivas
(Seminarista
de la Diócesis de San Vicente, EL SALVADOR)
sábado, 25 de febrero de 2012
«Del Desierto al Reino»
I Domingo de Cuaresma
Domingo 26 de febrero de 2012
Hoy, en el
Evangelio, Cristo se presenta anunciando la llegada del Reino: El tiempo se ha
cumplido, el Reino llega.
El tema central
del anuncio de Cristo es, justamente, el anuncio del Reino, un anuncio que
tiene como característica propia la conversión. Este Reino que Cristo anuncia,
que no es de este mundo, no es otra cosa que Cristo mismo: Cristo se identifica
con Su anuncio, Cristo y el Reino son una única y misma realidad.
miércoles, 22 de febrero de 2012
«VOLVED AL SEÑOR»
Oración, ayuno y
limosna son los temas materiales que salen a la luz de la Liturgia de la
Palabra de este, como de todos los miércoles de Ceniza, y son los temas que
recorren todo el camino cuaresmal, como pautas seguras y concretas de lo que
debemos hacer en esta preparación a la pascua.
Sin embargo, aun
manteniendo la centralidad de estos temas, que bien los podríamos enunciar con
uno solo, es decir, con la Penitencia, podemos ver que, en el fondo, la
Liturgia misma nos ofrece el por qué de estas prácticas cuaresmales.
En el fondo no
está el simple hecho de hacer oración. ¡No! La oración no es un tema exclusivo
de la cuaresma; la oración es la vida cotidiana de todo cristiano. La nota
precisa y definitoria es que en este tiempo debe ser más intensa, pero no
significa que solo en este tiempo se debe orar.
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